Los apagones arreciarán con más fuerza a partir de hoy, no a causa de nuevos sabotajes en torres y el sistema de transmisión, sino por los trabajos de rehabilitación de las redes. El caso es que siempre hay un motivo para justificar el deterioro de un servicio, que fuera más grave de no ser porque se está en una campaña electoral. Las distribuidoras Edeeste y Edesur han aclarado que las interrupciones en las regiones serán por trabajos de mantenimiento y rehabilitación de las líneas de transmisión.
Pero son tantas las causas que históricamente se han citado sobre los apagones que los consumidores no les dan mente a las explicaciones. En los últimos tiempos se ha hablado desde fraude, impago de los consumidores, deudas con los generadores, alzas de los precios del petróleo, sabotajes y aguaceros. Pese a los problemas con el servicio las facturaciones se mantienen por las nubes. De todas maneras cabe esperar que las interrupciones anticipadas por Edeeste y Edesur no se constituyan en un prolongado dolor de cabeza para los usuarios. Si no es mucho pedir.
