Casi 50 mil emigrantes que vivían en España han retornado a sus respectivos países, acosado por la profunda crisis económica que asola a esa nación, lo que también ha motivado el éxodo hacia Alemania, Francia, norte y este de Europa de decenas de miles de jóvenes profesionales que no encuentran nicho laboral en territorio español. La situación pinta peor, a partir del anuncio de que el gobierno de Mariano Rajoy restringirá el acceso de los extranjeros a la sanidad pública, especialmente a los indocumentados, al quedar anulada la tarjeta de empadronamiento que les entregan los ayuntamientos, con las que tenían acceso a asistencia médica pública. Con esa y otras medidas de recortes, que incluyen cierre de hospitales, el gobierno se ahorrará unos siete mil millones de euros, pero los inmigrantes tendrán que preparar sus maletas, porque ahora carecen de empleo y les cierran la posibilidad de acceder a la salud pública. Un drama.
