Las condiciones en que pudo llegar la paciente con síntomas de cólera que murió en el Moscoso Puello no atenuarán la responsabilidad de los médicos del hospital sobre la defunción. El fallecimiento de la señora Felipa Séptimo, residente en la calle 31 del sector San Felipe, de Villa Mella, será atribuida a la huelga que desde hace tres días mantienen los médicos y enfermeras del centro de salud. Porque se entiende que la crisis sanitaria que ha denunciado el Colegio Médico Dominicana resta validez a los alegatos del personal del centro para paralizar los servicios de salud. Puede que en el hospital haya una crisis de fondo sobre la que tenga que intervenir el ministro de Salud Pública, Bautista Rojas Gómez, pero como motivo de la huelga se ha invocado la mala calidad de la comida. La verdad es que no se sabe cuáles pasos se dieron antes de iniciarse el paro, pero cuesta aceptar que el ministro de Salud Pública no prestara atención a los reclamos, en caso de ser puesto en conocimiento del problema. Ahora, aunque no sea su culpa, los médicos tendrán que cargar con la culpa de la muerte de una paciente con síntomas de cólera.
