Un velo de misterio comienza a rodear el incidente en que el conductor de una yipeta mató el sábado a balazos en Villa Mella al conductor de un camión e hirió a un niño. Todavía ayer se desconocía el nombre del homicida de Diógenes Contreras González, quien según testigos fue abatido sin mediar palabra por el conductor de una yipeta CRV, color gris. Es suspicaz que el victimario, tras una discusión por una colisión con González Contreras, se negara a identificarse ante una agente de la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet) y que la placa de la yipeta que conducía, G-247970, correspondiera a una motocicleta. Al dejar en su casa o en algún lugar antes de disparar al chofer del camión un niño que lo acompañaba, todo indica que el homicida es una persona conocida del sector. Lo extraño es que la Policía todavía ayer no lo hubiera identificado ni dado con su paradero. Hasta sabía la dirección del conductor del camión con el que tuvo el accidente vial. La Policía tendrá que acelerar el paso para capturar al homicida de Contreras González y de la herida al niño Melvin José Burgos. El suceso no puede quedar impune.
