Mucha droga
Más que un golpe al narcotráfico, los 53 kilos de cocaína que la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) ocupó en el aeropuerto de Punta Cana y en una vivienda del residencial Riviera del Caribe vuelven a sonar la alarma sobre la proliferación de estupefacientes. Los operativos confirman que las medidas han sido insuficientes para evitar la introducción de drogas.
Una vez en el territorio los narcos se las arreglan para distribuir una parte en el mercado interno y exportar la otra. 32 de los 53 kilos fueron ocupados en el aeropuerto de Punta Cana cuando iban a ser embarcados a Suiza, en envases para jugo de naranja, y los restantes durante un allanamiento a una vivienda de Santo Domingo Este. La mucha droga incautada últimamente indica que los dispositivos de seguridad son todavía muy débiles frente a la capacidad del narcotráfico. Se estima que por cada cantidad que incauta la DNCD los narcos se las arreglan para mercadear otra mayor, para lo cual tienen que contar con complicidad en importantes estamentos. De no impedir que la droga la tarea de la DNCD será ardua y difícil contra el narco.

