La directora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) no ha podido ser más aérea en su esfuerzo por negar el componente político en la cancelación de los investigadores Miguel Ceara Hatton y Pavel Isa Contreras. La francesa Valeire Julliand ha justificado la decisión contra Ceara Hatton, coordinador del programa de desarollo humano, e Isa Contreras, a cargo del área de provincias, en que éstos violaron las normas del PNUD. Como no son diplomáticos, sino investigadores, a gente del Gobierno siempre le molestó la crudeza con que eran expuestos los informes sobre desarrollo humano. La propia Julliand, que sí es diplomática, trató en una ocasión de adornarlos tras una entrevista en el Palacio Nacional con el vicepresidente Rafael Alburquerque. Como profesionales, Ceara Hatton e Isa Contreras se limitaban a exponer públicamente la realidad sobre los deplorables atrasos en materia de salubridad, vivienda y educación, siempre en contraste con las estadísticas oficiales. Es posible que a partir de la cancelación de Ceara Hatton e Isa Contreras los informes pierdan el carácter que habían alcanzado.
