Con todo y el alentador incremento de las remesas no deja de inquietar que la economía estadounidense pueda transitar el mismo barco que la europea. Un estudio señala que por tercer año consecutivo el crecimiento que se anticipaba se ha quedado, al menos en sus inicios, como otro verano de hibernación. Las expectativas de depresión en China e India, el alza de los precios del petróleo y la crisis de la eurozona son factores que inciden en el pesimismo en torno a una recuperación más significativa de la economía estadounidense. En el primer trimestre el crecimiento alcanzó un 2,2 por ciento, pero se estima que quedó por debajo de las expectativas. Que en estos momentos se compare a Estados Unidos con Europa es un signo francamente desalentador por el impacto tanto en las remesas como en la inversión y el turismo en países como República Dominicana. El incremento de que se había dado cuenta en el envío de remesas había generado cierto optimismo sobre la mejoría de la economía estadounidense, que eclipsa el estudio que la coloca en el mismo barco que la europea. Si es así, lo único que queda es prepararse.
