Las circunstancias en que un sargento y un raso de la Policía habrían ultimado a un estudiante de Derecho reflejan la desconfianza e inseguridad que cunden a todos los niveles. Carlos Manuel Martínez Germán y Elvis Vinicio Montero Jiménez disparon contra Abraham Ramos Morel, de 23 años, porque éste habría desacatado una orden de pare cuando transitaba en un vehículo a las 4:00 de la madrugada del domingo por el ensanche Luperón. Como la zona estaba a oscuras los agentes pudieron pensar que el estudiante y los ocupantes del vehículo eran delincuentes. Pero lo mismo pudieron pensar la víctima y sus acompañantes de los agentes policiales. Así está el ambiente. Los agentes estaban debajo de un árbol en la Pedro Livio Cedeño, próximo a la Padre Castellanos, que fue donde ocurrió el deplorable suceso. El estudiante celebraba su cumpleaños y había salido con sus padres a comprar un emparedado. Todo indica que los agentes, que persiguieron a la víctima en una motocicleta, incurrieron en un exceso que no debe quedar impune. El incidente es para que el jefe de la Policía tome muy en cuenta el ambiente social.
