Si la Constitución no lo prohíbe ningún estado de la Unión puede atribuirse la facultad de restringir el porte y tenencia de armas de fuego. De esa manera la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos terminó, con 5 votos a favor y 4 en contra, con el conflicto que había surgido con la limitación de las autoridades de Chicago al uso de revólveres, pistolas y demás armas. La sentencia es una victoria para la Asociación Nacional del Rifle, la entidad que llegó a presidir el celebrado actor Burt Lancaster. Con las más de 200 millones de armas que se estima circulan en Estados Unidos, la decisión representa, sin duda, un duro golpe para las organizaciones que procuran reducir la violencia a través de un control más riguroso de la tenencia y porte de armas de fuego. El Centro de Políticas de Violencia consideró el fallo como una sentencia de muerte para mucha gente, además de una victoria para los cabilderos y la industria armamentista. La decisión podrá ser muy constitucional, pero el temor es lógico en virtud de las características de la sociedad estadounidense. Aunque es mucha la sangre que ha corrido el tiempo tendrá la última palabra.
