Página Dos

CÓJANLO

CÓJANLO

Constituye un exceso con claros matices perturbadores la huelga de hambre de un puñado de estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) por las dificultades técnicas con el proceso de reinscripción.

No tienen los problemas la dimensión para el espectáculo que han montado los estudiantes en la sede de la Rectoría. Para agregar más sospecha grupos que medran en la UASD ya se han solidarizado con los huelguistas para sacar ventajas.

Los estudiantes no dejan de tener razón al quejarse de las dificultades para reinscribirse. Pero esos problemas son una expresión clara del desorden que históricamente ha prevalecido en la UASD.

Aunque es largo el camino por recorrer que tienen por delante, las presentes autoridades han dado gratas señales  para sacar la casa de estudios del marasmo en que la ha anquilosado la incompetencia administrativa y el populismo.  Pero ese saneamiento, como confirmación de lo difícil que es la tarea, ha encontrado una manifiesta reticencia en sectores que alegan persecución de toda índole.

La protesta de los estudiantes tiene también su lado alentador. Sin son capaces de iniciar una huelga de hambre por asuntos menores, significa, siempre que no haya otra motivación, que serán celosos defensores de los intereses nacionales.

Hoy por hoy el país necesita de dolientes, de gente más comprometida con el respeto a la Constitución y las leyes, la protección de los valores patrios y otros principios básicos.

El Nacional

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