Mancha en la cara
La corrupción se afianza como una de las principales manchas que afectan la imagen de República Dominicana. En lugar de reducirse, un informe del Banco Mundial dice que ha ganado terreno, en tanto los escándalos no cesan. De no ser por esa importancia del Gobierno a las evaluaciones internacionales nadie les prestaría mayor atención. De un índice de 35.9 en 2003 el control de la corrupción descendió a 31.8 en 2008. Tan inquietante como el auge que se atribuye a la corrupción es el mal desempeño sobre el Estado de derecho.
Lo peor del caso es que la corrupción no sólo priva al país de recursos, sino que va acompañada de un deterioro en las condiciones de vidalas grandes mayorías. Mientras se expande la mancha de corrupción, países como Chile, El Salvador y Costa Rica mejoran su imagen en la región. Sin importar el precio que se tenga que pagar el Gobierno tiene que hacer todo lo posible para limpiar la cara. Por más desacreditados que sean informes como los del Banco Mundial no se puede negar que dejan siempre su surrapa. Más conviente que se hable de transparencia y buen desempeño en lugar de incremento de la corrupción.

