Página Dos

CÓJANLO

CÓJANLO

No es Monchy
Si no era por coger piedras para los más chiquitos, los sindicalistas tenían una visión errada al enfrentar al secretario de Industria y Comercio por las alzas en los precios de los carburantes. Hasta los chinos de Bonao saben que muchas medidas relacionadas con el sector combustible no dependen del titular de la cartera, en este caso del licenciado José Ramón Fadul, sino del Palacio Nacional. Entonces cualquier protesta contra la Ley de Hidrocarburos o sobre los precios de los derivados del petróleo, como la protagonizada el miércoles por cuatro organizaciones choferiles, tiene que ser frente al Palacio Nacional.

Además de una injusticia, lo demás es también una forma de perder el tiempo. Sólo el jefe del Estado puede congelar los precios y satisfacer cada uno de los reclamos enarbolados por los manifestantes. Fadul ha demostrado que no rehúye responsabilidades, pero hay muchas decisiones que no están a su alcance. Los sindicalistas deben delimitar muy bien su objetivo para evitar hundirse más en el oportunismo y el descrédito. Y conste, las alzas en los carburantes y los apagones son irritantes y abusivos. Pero la salida hay que buscarla en el Palacio Nacional.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación