La posibilidad de que fuerzas invisibles que según el jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, operarían al interior de esa institución, estén detrás de algunos hechos de sangre en los que se vinculan a agentes policiales, debería manejarse como causa adicional a la oleada de violencia que afecta a la sociedad dominicana. Al general Guzmán Fermín le asiste derecho a albergar suspicacia porque tales sucesos ocurren en tiempos cercanos a fechas cuando se producen cambios en mandos policiales y militares. En ningún modo se debe adelantar como buena y válida la versión de que asesinatos imputados a policías serían azuzados por fuerzas invisibles que operan al interior del cuerpo policial, pero esa hipótesis debería ser considerada muy seriamente.
