Al margen de cualquier decisión, marca un precedente el recurso de amparo elevado por unos 100 fiscales contra la integración del Consejo Nacional del Ministerio Público. Es obvio que de lo que se trata es de una rebeldía contra el medio utilizado por la Procuraduría General de la República para escoger los integrantes del organismo. Por inédita en una Administración caracterizada por la verticalidad y obediencia de sus decisiones la protesta de los fiscales llama más la atención. El Tribunal Contencioso Administrativo conoció ayer el recurso de amparo elevado por los fiscales contra la decisión del procurador general de la República, Radhamés Jiménez Peña. Alegan los representantes del Ministerio Público que su derecho de elergir y ser elegidos fue vulnerado con la elección para integrar el organismo. Se especula que la iniciativa puede contener un trasfondo más allá del meramente judicial. Aunque el interés político se ha descartado de plano. Cualquiera sea la decisión del Tribunal Contencioso, el malestar en las relaciones de la Procuraduría y los fiscales está planteado. Habría que estar muy cegato para no darse cuenta.
