El 12 de julio marca un acontecimiento memorable en la historia dominicana. Fue la fecha en que en 1924 los soldados estadounidenses que habían mancillado la soberanía dejaron el territorio. Aunque se cita el Plan Hughes-Peynado como base de la desocupación, la verdad es que los invasores tuvieron una resistencia patriótica durante los 8 años que permanecieron en suelo dominicano. Con la salida contribuyeron otros factores como la crisis económica de 1921, la campaña internacional contra el abuso y hasta la elección de nuevas autoridades en Estados Unidos. Los yanquis, que habían desembarcado bajo el pretexto de la inestabilidad política, plasmaron sus huellas en la organización de la Policía, en el sistema administrativo y en la construcción de carreteras y otras obras de infraestructura. Sin embargo, ninguna de las realizaciones, levantadas con el propósito de afianzar su poder en el país, compensa ni por asomo la humillación a la soberanía. La herencia de la ocupación fue funesta. Desde la salida de las tropas en 1924 el 12 de julio se ha convertido en una fecha histórica para el pueblo.
