El presidente Danilo Medina se molestó por las críticas a las inundaciones en los hospitales Francisco Moscoso Puello y San Lorenzo de Los Mina provocadas por los remanentes del huracán Beryl.
Dijo que de la remodelación de hospitales algunos sectores sólo repararon en la parte negativa representada por un problema menor en lugar de ponderarse el proceso de rehabilitación de centros de salud para prestar asistencia médica a la población.
Pero ahora, con el derrumbe de la plataforma del segundo piso de la maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, área entregada como terminada hace siete meses, el mandatario debe pedir explicaciones a la cuestionada Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe).
Tal parece que las obras se entregan con vicios que la Oisoe no supervisa. Del centro, en proceso de remodelación, era la única área que estaba en operación. La caída de los plafones, provocada por la rotura de una tubería, no solo interrumpió las labores sino que generó un corre corre. Muchos pensaron en un terremoto.
Tanto llamó la atención el incidente que el director del Servicio Nacional de Salud, Chanel Rosa, y el presidente del Colegio Médico, Wilson Roa, fueron de inmediato a verificar lo ocurrido.
