La muerte de otra persona ha vuelto a sonar la alarma sobre la incidencia del cólera en Tamboril. El Ministerio de Salud Pública insiste, sin embargo, en que la situación está controlada y descarta que el deceso de Fabián Martínez Santana, de 62 años, fuera a causa de la enfermedad.
Las más de 70 personas que últimamente han sido atendidas por diarrea, vómitos y dolor estomacal ha disparado el pánico en la población y comunidades aledañas sobre la presencia de una enfermedad que en el pasado ha causado estragos en la zona. Por más obvio que sea que las autoridades no van a dar una señal de alarma, incluso por más que pudiera ser el brote epidémico, hay que confiar en que la situación, como dijo el director provincial de Salud Pública, doctor Ramón Martínez, está controlada. Y que el cólera se ha convertido en una enfermedad endémica, a raíz de lo cual se tornan normales los casos que se han registrado. Lo inaceptable sería que la explicación no fuera más que una excusa para ocultar dejadez o falta de prevención frente al angustioso drama que perturba a los residentes en Tamboril y comunidades aledañas.
