En una extensión de aproximadamente un kilómetro, toneladas de desperdicios y animales muertos son depositados por carretilleros y camiones del ayuntamiento de San Cristóbal, a orillas del río Nigua, en el sector Barrio Nuevo. San Cristóbal está en la mira de las autoridades de Salud Pública, por el brote de cólera que se ha extendido en la provincia.
