MIAMI, AP. En un duelo entre los dos mejores equipos de la temporada, Peyton Manning y sus Colts de Indianápolis asoman como favoritos para estropear el primer Super Bowl de Nueva Orleáns cuando hoy se midan por el campeonato de la NFL.
Manning es la figura trascendental del partido por diversos motivos. El más sobresaliente gira en torno sus vínculos filiales con Nueva Orléans, donde su padre Archie fue el quarterback cuando los Saints eran el hazmerreír de la liga. Peyton podría acabar como el villano de una ciudad ansiosa de celebrar su primer título.
Los Saints son el equipo que todo Nueva Orléans se obsesiona, inclusive en las horas bajas cuando los aficionados presenciaban los partidos con bolsas de papel para esconder su vergenza por las derrotas. Pero son más querido que nunca tras la tragedia del huracán Katrina.
No sólo es importante para la gente de Nueva Orleáns, pero para el resto del país. Uno comprende lo mucho que esto significa para la comunidad por todo lo que se ha sufrido, dijo Drew Brees, el quarterback de los Saints. Nuestro éxito los últimos cuatro años, pero especialmente este año, ha sido fenomenal en cuanto a levantarle el ánimo y darle esperanza a esa comunidad.
Todavía hay gente que la está pasando mal. Con nuestros triunfos ayudamos a que esa ciudad se uniese. Hay un lazo muy especial que nos une con nuestros fanáticos, añadió.

