No es el mejor consejo el que ofrece el Banco Mundial a República Dominicana para superar los conflictos en el intercambio comercial con Haití. Explorar nuevos mercados, como plantea la entidad financiera, resulta más escabroso que sentarse a dialogar con los haitianos para eliminar las trabas al comercio entre ambos países.
Lo que en realidad procede es buscar un acuerdo bilateral para reglamentar el intercambio. Haití, que representa alrededor del 16% de las exportaciones, no solo es el segundo socio comercial más importante, sino que constituye un mercado cautivo para los productores nacionales.
En cualquier nuevo mercado que se explore las mercancías tendrían que ser transportadas por aire o vía marítima, que son las condiciones puestas por Haití para la introducción en su país de 23 productos nacionales.
El Banco Mundial debió mejor ofrecerse a mediar para que el Gobierno haitiano levante las restricciones para la introducción de mercancías vía terrestre.

