Economía

Comercios de La 17 impiden paso peatones

Comercios de La 17 impiden paso peatones

Transitar libremente  por las aceras de la avenida Padres Castellanos, en la zona norte del Distrito Nacional, constituye una odisea irritante y peligrosa. Los transeúntes tienen como  única opción las calzadas y exponerse a ser atropellados por un vehículo en esa transitada avenida y una de las principales arterias comerciales de la parte baja de la ciudad.

  Las aceras fueron habilitadas para estacionamientos de vehículos.

 En otros casos, están ocupadas  por  los propietarios de tiendas de ropa y electrodomésticos, gomeros, mueblerías y otros establecimientos comerciales, que sacan sus mercancías para exhibirlas en las aceras.

 También obstruyen el paso de  peatones los talleres de mecánica y de reparación de electrodomésticos, tarantines de venta de comida y de cuanta actividad comercial  se le ocurra a una persona.

 Lo más insólito es que a un vendedor ambulante de víveres y vegetales se le ha ocurrido instalar una camioneta repleta de mercancía en la acera para realizar sus ventas.

  Pero además, la mercancía que no cabe en el vehículo es colocada en sacos, cajas y huacales en la acera, sin dejar el más mínimo espacio a los peatones.

Más insólito aún es que ninguna autoridad se acerque a ese comerciante para decirle que existen reglamentaciones que prohíben realizar esa actividad en las aceras.

Los transeúntes tienen que competir por el espacio con los letreros que los comerciantes colocan en las aceras para promocionar sus mercancías.

Sin embargo, no se observan acciones concretas para revertir esa situación que aumenta los niveles de estrés en la población.

En la medida que avanza el día, el tránsito de vehículos y peatones se vuelve más infernal en una arteria altamente contaminada por los ruidos de bocinas y equipos de música, los tanques para el almacenamiento de basura,   los cables del tendido eléctrico y  vallas comerciales instaladas de manera desordenada y con mal gusto.

  Esos factores, agregados al depósito de materiales de construcción donde se le antoje al dueño de la obra,  imprimen un aspecto de arrabal a esa importante vía.

   En las tardes, y hasta la madrugada, las aceras de esa zona de la ciudad se convierten en grandes bares, porque los colmadones, que funcionan en cada esquina, las utilizan para colocar sus grandes bocinas, sus sillas y sus mesas para llenarlas de clientes.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación