¿Sirve Twitter de algo? ¿Es interesante para mí el saber por medio del Twitter con que se está desayunando Sutanito de tal?
De ninguna manera.
El uso adecuado de los mensajes y los contenidos.
No nos llamemos a engaño ni nos alimentemos con cuchara vacía: El valor de Twitter lo da el uso. Puede haber genialidad motivadora, lecciones de vida, mejores prácticas gerenciales o fiesta del ego sin sentido. La medida es el criterio de uso.
Esa plusvalía la aporta quien asimila esa red a sus prácticas personales o sociales es quien confiere a esta red social la trascendencia que pueda alcanzar. El resto es cuento y moda. Ilusión pasajera. Divertimento tecnológico y una forma de echar vainas o de promover las legítimas ansias de protagonizas negocios o hacer dinero. Todo lo otro, sobra.
El valor social verdadero de esta, la red social consiste en evitar el nado en el mar de la insulta personalidad anodina, al dar el derecho a un medio moderno que permite la necedad de informar al planeta que te estás desayunando. ¿A quién le importa?
Twitter es capaz de impulsar la solidaridad con tragedias como la de Haití, advertir de catástrofes en desarrollo o acercar los espíritus de buena voluntad. Todo está dado en la medida del criterio de uso. Mercadotécnica o elevación espiritual, desarrollo personal o proclividad al gesto infinito, siempre estará en relación con los criterios de quienes ingresan y crean su cuenta.
La visita que nos hace mañana lunes Dom Sagolla, nos ha planteado la trascendencia del Twitter y sus diversos usos. Recomendamos ver su blog y la página de su libro 140 caracteres. El libro estará allí a la venta. Y se va a vender mucho.
La presentación de la intervención de este emprendedor co-responsable de la creación de la red social de mayor incidencia actual, seguida a distancia por la más plácida y expositiva Facebook, está enfocada a las redes sociales como estrategia de apoyo a las actividades de negocios.
El tema planteado por el exquisito expositor está cruzado por el eje de los negocios, dimensión que vincula el capital y la tecnología a tal punto que habrá de colmar el Salón La Fiesta de todo ejecutivo joven imaginable.
Dom Sagolla, es graduado en Letras del Swarthmore College, se dedicó a la programación web para convertirse en Ingeniero de Software en Silicon Valley a finales de los 90. Tiene un master en Educación de Harvard University.

