Opinión

Como cada  Domingo   

Como cada  Domingo   

¿Para qué una larga vida?

Hoy me permito compartir esta carta de Farah Hallal, tomada de su blog apuntesurbanos.blogspot.com .

La carta tiene una belleza textual fuera de lo normal y su planteamiento existencial debía ser asimilado por toda persona aspirante a vivir en paz:

“El próximo día diez cumpliré mis 34. En mi pasado soplé algunos cumpleaños coloridos y sonoros. Probé épocas en las que todos pensaron que los demás me habían llamado pero casi nadie lo hizo. Inflé cumpleaños muy vistosos, en los que recibí varios regalos. Pero también vi llegar cumpleaños sin amigos, sin flores ni suspiros.

Pero dos cosas nunca me faltaron: la capacidad para advertir el amor que ustedes me dan y un sentimiento profundo y sincero de gratitud escrito en negritas y con una tipografía despampanante. Por eso pienso que vale la pena vivir, aun cuando la vida que llevamos no sea, exactamente, lo que habíamos planeado para esta fecha.

Quiero vivir pero no por las razones equivocadas. No quiero una hermosa casa, quiero un hogar feliz. Vivir en un cuerpo feliz. Y morir –cuando llegue el momento- en un cuerpo feliz.

Quiero una vida larga para disfrutar de mi vida como nunca antes lo hice. Para leer los libros que me muero por leer pero que no he sacado el tiempo. Para recuperar los momentos en que pospuse ver el mar. Quiero una vida larga para demostrarles a las personas que me quieren que ese amor es recíproco, aunque yo me haya demorado mucho en demostrarlo. Quiero una vida larga para agradecerles a las personas su amor, su confianza, su cariño, su tolerancia y su respeto.

Quiero una vida larga para reír con mi hija y mi hijo o para estar ahí cuando necesitemos llorar en familia. Para que veamos los amaneceres en la playa que Itzel siempre quiso ver y a los que nunca la llevé pensando que era muy niña. Quiero vivir para escribir las canciones que canto en mi corazón y que nadie ha podido escuchar. Para descubrir si será cierto que dos esposos pueden envejecer juntos… como una vez nos lo prometimos delante de su familia y de la mía. Para descubrir todos los días los matices hermosos que nos ofrece el amor. Para bailar todas las canciones elegí no disfrutar. Para protestar por las injusticias que callé o para disfrutar de mi silencio personal y voluntario.

Quiero vivir para amar a  las personas que conozco y aquellas que me faltan por conocer.

El Nacional

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