El presente gobierno no tiene una campaña, y menos sistemática, contra el ejercicio de la libertad de expresión.
Es injusto acusar al gobierno de emprender acciones contra la libertad de prensa.
El caso de Euclides contra Nuria, fue a iniciativa personal, irracional a nuestro modo de ver. Un ego, el de Euclides, muy hipersensible, frente a un problema de una deuda que hay que pagar.
Se le fue la mano a Euclides.
Exageró mi maestro de comunicación. Y perdió la sustentación.
Habría sido un pésimo precedente el de atemorizar a los anunciantes.
Nuria Piera no puede ser acusada de perredeista, o anti-peledeista. Sólo hay que ver su trayectoria. Ha denunciado a toda la gente de todos los gobiernos.
Los feminicidios están llegando a un nivel sin precedente.
No es posible admitir que haya tantas muertes.
Y de forma tan bárbara.
Los hombres siguen pensando que pueden disponer de sus mujeres, incluyendo su vida.
Y aun cuando hay mucha conciencia sobre la gravedad del problema, la sangre de las mujeres se sigue derramando cada día.
Los crímenes contra las mujeres están tomando características de barbarie que no tenían antes.
Los políticos deben evitar una campaña sucia.
Pero también deben hacer conciencia de que la campana de escándalos y bandereos en la vía pública no conduce a nada. Es alharaca y nada más,.
Y molestia para quienes andamos en las calles.
Estamos hartos de eso.
Los bandereos, caravanas, marchas y otras expresiones masivas, para las cuales se compra gente (lo hacen todos los partidos cuando están en el gobierno) constituyen una alteración del vivir urbano.
Los votantes deberíamos ponernos de acuerdo para no sufragar a favor de quienes contaminan el ambiente con las bocinas escandalosas.
Quienes aman el cine, están de plácemes.
El Festival Internacional de Cine Fine Arts, ha sido un éxito.
Hay que felicitar a las empresas que han prestado su patrocinio, incluyendo a Orange, Caribbean Cinemas, Sansung, Copa Airlines, Panamericana Films, Hotel Hilton, y otras.
