Lecciones aprendidas en París
Antes que todo, mi protesta contra la intención de limitar el ejercicio de la libertad de prensa mediante la introducción del termino información veraz en la reforma constitucional que persigue un retroceso en la ley sobe acceso a la información publica.
No es posible ceder paso a la barbarie autoritaria.
No pude participar en la marcha del pasado miércoles, pero desde Paris, mi firme oposición al despropósito.
Aquí he aprendido más de lo que esperaba.
Aprendí:
Los franceses no tiran basura a las calles
Los franceses aprovechan al máximo el espacio.
Aprendí que ellos no usan yipetas.
Aprendí que las yipetas constituyen un capricho caribeño bastante caro por cierto,.
Los franceses consideran que el mundo esta en una crisis ambiental y de combustibles.
Aprendí la innecesidad de tener un auto del ano o de los anos recientes.
Su opciones para transporte se guían por lo económico y lo respetuoso por el medio ambiente
Usan la bicicleta
Usan bicitaxis (es una especie de motoconcho, pero a partir de bicicletas que permiten al pasajero viajar en una cabina que le cuida del sol) y desarrollado como proyecto medioambiental…
Aprendí que la cultura y todas sus manifestaciones son industrias culturales que venden. Y mucho.
Aprendí que el turismo es mucho mas que sacar unos afiches y poner en funcionamiento oficinas para fomentarlo en las principales capitales.
Aprendí el valor de la solidaridad.
Aprendí a respetar el amor por los monumentos.
Aprendí a esperar a que el semáforo de peatones se ponga verde.
Aprendí el valor de respetar el tiempo de las otras personas.
Aprendí que los franceses comen demasiado pan, a toda hora.
Y aprendí que, por alguna razón, no engordan.
Aprendí a ver la ciudad como una gran galería de arte publico.
Aprendí a ver el rió que cruza la ciudad, el Sena, limpio, sin que nadie lo contamine.
Aprendí a ver como los franceses aprovechan el rio que cruza la ciudad para fomentar el turismo.

