La otra cara desconocida de Colombia
Hace muchos anos, cerca de 20, conocí a una mujer colombiana. Una mujer llamada Gloria.Gloria Velasco para ser mas exactos.Nacida y vivida en Cali, es un ser excepcionalmente sensible, a lo cual agrega un talento singular: la capacidad de escribir y describir.
La conocí porque hasta ella llego un ejemplar de mi Agenda Para Poder Vivir, que entonces co-editaba con Ángela Hernández.Gloria me comenzó a contar la parte que no conocía de Colombia, signada internacionalmente por malas referencias.
Ella me contó de lo grande, generoso y solidario del pueblo colombiano.
Fue ella quien, en cartas manuscritas, con fotos y libros, me mostró a esa Colombia que tiene todos los climas del mundo.
Esa Colombia con todos los paisajes de playa, montana y bosque que uno no se alcanza a imaginar.
Esa Colombia de gente con empuje, inteligencia y capacidad de superar todos los trances del destino.
Esa Colombia capaz de producir en el punto mas alto, desde flores hasta artículos de cuero, el mejor café del mundo, una de las industrias editoriales mas pujantes de América Latina (incluyendo algunas que tienen sus rotativas montadas en las cárceles y operadas por mano de obra pagada a los reclusos).
Ella me enseño la belleza del valle del Cauca, la fuerza de su potencial educativo, las librerías que amanecían abiertas en Santa Fe de Bogota, entonces llamada solo Bogota.
Gloria me enseño, cual embajadora honorífica de Colombia, que su país, en materia de arte era mucho mas que Shakira y que García Márquez en Literatura.
Ella fue quien me contó que el colombiano es un pueblo amante de la lectura y el trabajo. Y de la paz.
Y me dijo que si en una esquina de Bogota, alguien grita: ¡Poeta! cincuenta personas te responderían el saludo.
Ella me mostró la obra de Maria Mercedes Carranza, extraordinaria voz femenina colombiana de una trayectoria en que comparten salones la belleza literaria y el drama emocional.
Ella me mostró como en los listados internacionales de Guinnes, las personas con el record de mayor inteligencia, eran todas colombianas.
Entonces no existía Pro-Export, la agencia colombiana que ahora impulsa la nueva cara de Colombia, esa entidad que produce los anuncios Colombia, el riesgo es que te quieras quedar.

