No he podido olvidar, un día que te pregunté cuál era tu mayor deseo en la vida. Sin pensarlo demasiado y a partir de una inteligencia natural formada sobre los valores que tus padres, Augusto y Coralis, te han dado: recuerdo que te salió del fondo del alma Quiero que el arcoiris salga todos los días y que las personas sean felices.
Era toda una proclama de Aspiración Humana de Paz y Bienestar que de alguna forma debía ser reivindicada por Naciones Unidas para su plataforma de miras universales.
Pero el proponente no era un gobierno influyente ni una personalidad destacada en las lides del estelarismo mediático impulsado por agencias de prensa y a oficinas de mercadeo transnacional.
Tienes ahora apenas 9 años, y en lugar de felicitarte, te presento el país que tenemos y el que debemos aspirar. Hace nueve años que llegaste a la vida y tuviste desde entonces el cuidado de tu madre Coralis Ramírez, una médico sensible que el país no debe seguir ignorando por su capacidad de entrega, su espíritu de análisis y su sentido del humor.
Tu eres un chico inteligente, despierto y sensible.
Un chico que debe aprender que vivimos un país en el cual hay gente, por cuestiones de dinero, que es capaz de pedir que no se cumpla con la Ley, como es el caso de los ataques desconsiderados contra Altagracia Paulino, la directora de ProConsumidor.
Un país en el cual la educación no cuenta con el 4% del producto interno bruto (PBI) que ningún gobierno se ha atrevido a asignar.
Se que deseas un país sano, limpio de deudas, adscrito a la esperanza.
Un país en el cual tres jóvenes que fueron a entregar un documento a la recepción del Palacio Nacional, son retenidos hasta que aparezca una orden superior que les garantice el libre tránsito y el derecho de depositar un documento, (Me imagino la cuerda que habrá cogido mi amigo Leonel Fernández cuando se enteró por la prensa de ese dislate y exceso de lambonismo cívico-militar).
José Gabriel Reyes Ramírez, querido sobrino, vives un país que necesita refrescar sus reservas de inteligencia y militancia.
Una nación que requiere ser defendida de los aumentos de precio.
Una república que reclama de quienes respeten la Constitución que se ha dado, tras un proceso largo y tortuoso.
Un país que requiere más que palabras y promesas.
Una comunidad nacional que se centre en si misma. Que valide sus esfuerzos nacionales. Con artistas entregados sin presión a la labor creadora.
En esta oportunidad te felicito.
Por tu deseo de que tengamos un arcoiris cada día.
Y que las personas sean felices.
Desde luego, esos deseos hay que trabajarlos para que sean realidad.

