lll¿Por qué mataron a ese hombre?
No sé a usted, pero a mí se me hace
que engañándonos están.
¿Por qué matán a ese hombre
¡y de esa forma tan cruel!?
¿Qué carajo fue lo que hizo
pa que se ensañaran así con él?
¿desató esa furia por repartir pan y peces?
¡ni que estuvieran dañaos!
¿por resucitar más de un muerto y demonios sacar?
¿por rezar al padre-eterno y su piedad implorar?
No me venga a mí con eso
pues soy un mono muy viejo
pa` creer en morizquetas
de curas que viven muy bien
por sólo ponerse a rezar.
Pa entrarle con esa furia
por rezar no pudo ser.
Proclamarse Dios del Cielo
sólo risas provocó
y por ello a los de arriba
sus sueños no molestó.
Pero cuando habló del rico,
de la aguja y un camello,
en una sociedad a gusto
para curas y un gobierno
que al imperio idolatraban;
cuando se encolerizó
y con látigo en la mano
de ese templó los echó;
cuando al pueblo dejó bien claro
que sus guías espirituales
servían al César y no a Dios… Entonces
se volvió más peligroso
que mil lanzas y un cañón;
pues su lucha subversiva
fue al fondo y cuestionó
las ideas que permiten
que esta injusta situación
la veamos complacidos
como castigo de Dios.
¡Ah! ¿que ya usted tiene la respuesta
consultada con su obispo?
¿que fue para que Dios
nos pudiese perdonar
y así nuestras almas salvar?
Mire usted, mi hermano
por ahí no me va a llevar
¿cómo es posible que alguien
a mí me haya jodido
jodido hasta reventar
y yo lo vaya a perdonar
cuando a mi único hijo
me lo llegue a asesinar?
¡Ahí es que con furia le entro
con to` lo que le pueda tirar!
Ese cuento ya no es chino ¡es una mentira vulgar!
Pa proteger intereses y ponernos a rezar
en vez de justicia buscar.
Y así en la semana santa buscan lágrimas sacar
en vez de que en cada año
en todo el mundo se expresen
protestas a todo dar por ese crimen tan cruel de dos mil años atrás.
Y ahora en este momento
un cura en prisión está
por seguir el buen ejemplo
del que nos dejó la tarea
(para ahora, aquí, en la tierra) de la paz con justicia instaurar.
(De la autoría de Rafael Domínguez)

