La Ley de Cine
Con mucha pena he recibido las declaraciones de un importante productor de televisión, mi amigo René Brea, quien sostiene que el cine dominicano es hoy comedias, que ese cine tiene escasa calidad, que se apoya en los mismos personajes humorísticos provenientes de la televisión y que peligra la Ley Nacional de Cine, por el supuesto abuso de productores que podrían estar dando un uso inadecuado a la legislación.
sus declaraciones estando en Ecuador, con una agenda muy apretada conociendo del caso Texaco –Chevrón contra el Estado Ecuatoriano, por lo que me tomo unos momentos para establecer:
1- No todo el cine dominicano actual es comedia. De hecho menos de una tercera parte lo es y se han diversificado como nunca antes los temas. Lo que se ha hecho y se está haciendo desmiente la primera afirmación: Los dólares de Arena, La Montaña, ¿Quién manda?, Al Sur de la Inocencia (actualmente en cartelera) , El color de la noche, El Gallo, Victima Aislada, El Gallo, Los Palmeros, Expedición Gloriosa, Evangelina Rodríguez, María Montes, La extraña (que estrena el jueves próximo), por solo citar unas cuantas.
2- La producción de comedias con personajes de la televisión, factor fundamental para validar la industria porque implican, más que los beneficios en boletería (que demuestran que el público no está cansado y baste ver lo vendido por Lotomán 003), suponen un incremento del conocimiento de la producción y tienen la bendición de la gente. La comedia fue el género que abrió el camino de todos los cines del mundo. Hacer comedias con figuras de la televisión es un recurso industrial y artístico valido. Claro, demandar que mejoren los guiones de todas las producciones por llegar, nunca estará sobrando, ya que en esa dimensión creativa tenemos deficiencias y la obligación de superar la calidad de los conceptos a trabajarse.
3- Si hay una ley que ha fortalecido sus controles para evitar que sea mal usada, esa es la Ley Nacional de Cine, 108.20 y de sus exigencias si saben quienes se acercan a presentar proyectos, los cuales son sometidos a un examen administrativo y técnico que garantiza la limpieza del proceso, iniciado por el primer director de la Dirección Nacional de Cine, Ellis Pérez y profundizado aún más por su actual titular, Yvette Marichal.
4- Creo que tanto René Brea, como otros productores muy calificados y siempre dispuestos a llamar la atención y ponerse en titulares, esos con amplia experiencia audiovisual, deberían bajar hasta el trabajoso plano de hacer cine, escribir buenos guiones, someterse al proceso de permiso de rodaje de la DGCINE para que con su aporte en pantalla, muestren la calidad a la que aspiran y nos sirvan de ejemplo.

