A veces siento que me repito, pero no tengo otro camino. Al repetirme en cuanto a determinados temas lo asumo como una reiteración. Y de vez en vez hay que ser insistente y hasta persistente (usaré las dos palabras aunque creamos que tienen igual significado). ¿Cómo vamos a logar mayor competitividad con impuestos como trabas?.
Insistencia: los impuestos, como política pública, deben estar enfocados como incentivos a la producción nacional, al desarrollo del capital/economía /inversión a los fines de crear mejores condiciones para la competitividad y para el desarrollo. Jamás como una penalización, a lo que llamo “política de carácter feudalista”.
En las actuales circunstancias constituye un caso dramático el anticipo fiscal, dinero que en caso de que la empresa registrara pérdidas al cierre del año fiscal (lo cual nada de extraño tendría) la empresa jamás recibe nada de reembolso, devolución de su anticipo. El Estado se queda con el dinero bajo el concepto “de fondos”.
La administración pública, suponemos, está al servicio del ciudadano. Y el Estado, como tal, además del gobierno como administrador del bien público, ha de crear las condiciones necesarias para motorizar la economía, la inversión privada. Vivimos en un país de “economía de mercado”, de “libre competencia” (bajo cualquier esquema, en estos momentos la lógica neoliberal, con mezclas indefinidas).
¿Deben los gobiernos sustituir al capital privado en calidad de inversores? ¿Dónde inicia y termina la competencia o funciones de uno y del otro?.
Persistencia: La sociedad dominicana tiene muchos años discutiendo sobre estos puntos. En una evaluación del país sobre competitividad quedamos atrasados. Podría decirse que se habría actuado sobre informaciones subjetividad, pero lo cierto es que el sector empresarial, y el país como tal, avanzan muy poco en términos relativos. Relativo incluso respecto de Centroamérica, y deberíamos haber evolucionado.
En sentido general, República Dominicana jamás es la misma si miramos hacia atrás. Año por año, y en sentido general, logramos éxitos. El detalle es que cuando entramos en el meollo pareciera que giramos en torno a una misma situación, razón por lo cual insisto y persisto en la necesidad de fajarnos con responsabilidad con una estrategia nacional de desarrollo. Si otros lo logran, ¿por qué nosotros somos tan lentos?

