El senador de Azua, Rafael Calderón consideró que de la única forma en que puede mantener los incentivos de la Ley 28-01 que favorece a las empresas establecidas en la zona fronteriza, sería si se tratase de compañías que produzcan productos únicos, que no los fabrique el resto de las empresas
Otra opción que propuso el senador de Azua, consiste en que las empresas establecidas en la zona fronteriza sólo vendan sus bienes en donde están ubicadas.
Estos incentivos deberían ser exclusivamente para empresas que produzcan artículos únicos, para compañías que estén establecidas en la frontera y que no compitan con las demás empresas que pagan impuestos, y que esas empresas vendan sus cosas en la frontera, no en el resto del territorio.
Agregó, que estoy de acuerdo que se mantenga la ley pero con la condición de que sean empresas exclusivas que fabriquen productos que no lo estén produciendo otras empresas en el resto del territorio nacional, porque tú no puedes ir a competir con una empresa que paga 25 mil millones por ejemplo, dijo el senador al referirse a las compañías establecidas en la frontera y que son favorecidas con los incentivos de la Ley 28-01, dijo el senador.
El viernes el Senado aprobó de urgencia el proyecto de reforma fiscal en dos lecturas consecutivas. En la pieza se acogió eliminar parcialmente el artículo 40 del proyecto original, en lo relativo a que en un plazo de 60 días se modificaría la Ley 28-01 tendente a limitar los incentivos a algunas empresas y evitar la competencia desleal.
La posición del vocero de la comisión bicameral se suma a la de Asociación de Industria de la Republica AIRD, a la Asociación de Industrias y Empresas de Haina (AIEHaina y Región Sur) y a la del ex presidente de la Asociación de Industriales de Herrera, Manuel Cabrera, de que esa ley crea competencia desleal.

