La Secretaría de Industria y Comercio informó hoy que los precios de todos los combustibles permanecerán congelados en la semana del 26 de diciembre al primero de enero de 2010.
La Dirección de Comunicaciones de la SEIC precisó que el congelamiento de los precios de los carburantes se dispuso pese a que los productos refinados presentaron alzas significativas en el transcurso de la semana, motivado por la reducción de los inventarios de petróleo en los Estados Unidos.
Indicó que los precios de los combustibles también fueron afectados por una imprevista caída en las existencias de gasolina, así como un incremento de la tensión entre Irán e Irak después de que soldados iraníes ocuparan un campo petrolífero en la zona fronteriza entre ambos países.
En ese sentido, la resolución de la SEIC dispuso que la gasolina Premium se mantiene en 151.80 y la gasolina Regular 142.80 pesos por galón.
Los dos tipos de gasoil durante el indicado período se venderán a 124.10, el Regular y a 129.10 el gasoil Premium.
El galón de Avtur y el Kerosene se mantendrá a 98.97 y 116.20 pesos, respectivamente, lo mismo que el Gas Licuado de Petróleo que se cotiza a 75.50 pesos por galón.
Indicó la nota de prensa de la SEIC que los inventarios de crudo en Estados Unidos bajaron en 3,7 millones de barriles la semana pasada contra las expectativas de los analistas, de una disminución de 900.000 barriles, según el Instituto Americano del Petróleo.
Agregó que los inventarios de gasolina se redujeron 1,1 millones de barriles mientras que las importaciones también descendieron, según los datos del instituto, luego de que un sondeo de Reuters proyectara una acumulación de 1,2 millones de barriles.
Da cuenta además de que los inventarios de combustibles destilados descendieron en sólo 745.000 barriles, contra una previsión de disminución de 1,9 millones de barriles.
Debilidad del dólar
Otro factor como la debilidad del dólar, han mantenido elevados los precios de los energéticos. Debido a que el petróleo es cotizado en dólares, los inversionistas en posesión de otras divisas, como el euro, pueden adquirir más crudo cuando baja el billete verde.

