Doce agentes del Servicio Secreto encargados de la Seguridad del presidente Barack Obama en Cartagena de Indias, Colombia, fueron retornados a Estados Unidos porque desatendieron sus deberes para gozar de los placeres que ofrecen trabajadoras sexuales colombianas. El SS estadounidense tuvo que enviar reemplazo de emergencia para garantizar el plan de seguridad integral relacionado con la visita de Obama a Cartagena para participar en la Sexta Cumbre de Las Américas. La repatriación de esos agentes ha causado un gran escándalo a nivel de agencias federales relacionadas con la seguridad del presidente Obama, pues los involucrados habrían contratado servicios de prostitutas en tiempo de labores, lo que redujo los niveles de atención al plan de seguridad. El escándalo afloró cuando dos pequeñas bombas estallaron en Cartagena, lo que motivó una inspección del personal a cargo de la seguridad de Obama y se determinó que algunos agentes estaban a merced de trabajadoras sexuales. No se culpe a los encantos de la mujer latina, porque se supone que esos agentes recibieron riguroso entrenamiento, que los haría inmune al placer de la carne.
