República Dominicana no solo se conoce en el mundo por ser tierra de peloteros, merengueros, hermosas playas, ron, tabaco y gente amable y solidaria, en las últimas décadas, el país se está destacando en suelo extranjero por la calidad de sus productos de belleza, fabricados por técnicos y profesionales dominicanos.
Países como Estados Unidos, Puerto Rico, Haití, Panamá, España, Aruba, Cuba, Suiza, San Martín, Bahamas, Islas Vírgenes y Venezuela han puesto su mirada en productos de fabricación local, como cremas alisadoras, champús, acondicionadores, celophanes, desodorantes, cremas humectantes y corporales, entre otros, debido a que en dichos territorios se concentra una gran cantidad de mujeres con textura de pelo similar a la de las dominicanas, que requieren formulaciones tropicalizadas, adecuadas al clima caribeño y a la mezcla europea, indígena y africana que se refleja en el cabello.
La credibilidad de la industria cosmética nacional es tal que importantes empresas locales del sector no solo se limitan a exportar, sino que han obtenido licencias para fabricar productos de laboratorios y casas internacionales.

