Londres. EFE. Científicos de la Universidad de Oxford han descubierto la forma de conservar las vacunas sin necesidad de refrigeración, lo que ayudará a la inmunización infantil en países en desarrollo con problemas de suministro eléctrico.
Los científicos mezclaron las vacunas con dos tipos de azúcar antes de secarlas lentamente en papel de filtro, con lo cual lograron conservarlas de forma que pudieran reactivarse fácilmente en el momento necesario, informó hoy la BBC. La refrigeración de las vacunas es muchas veces difícil en países donde escasean las clínicas, los frigoríficos o donde se producen con frecuencia cortes de luz.
En un artículo publicado en la revista Science Translational Medicine, los científicos de Oxford afirman haber conseguido mantener las vacunas en condiciones estables durante seis meses a una temperatura ambiente de 45 grados centígrados. En la investigación, financiada por la fundación de Bill y Melinda Gates, colaboraron varios científicos.
«Si logramos convertir todas las vacunas básicas a una solución de este tipo, su empleo resultará más barato porque se conservan a temperatura ambiente», afirmó Adrian Hill, jefe del equipo investigador.

