Vandore Recife. Un submarino nuclear francés recorría hoy las aguas del Océano Atlántico, en busca de las grabadoras de las cajas negras del vuelo 447 de Air France, antes de que se borre la información de las grabadoras de voz y datos.
Los brasileños encargados de la búsqueda y recuperación de cadáveres y restos de la aeronave dijeron la víspera que el área en la que laboran en la superficie se amplió hacia aguas senegalesas, pero advirtieron que podrían dejar de buscar cuerpos la semana próxima.
Las corrientes marinas han arrastrado los restos muy lejos y en un radio muy amplio desde el 31 de mayo, cuando el avión se vino abajo con 228 personas a bordo. Las cajas negras representan la mayor esperanza de esclarecer por qué el avión Airbus A330-200 se partió aparentemente en el aire y se precipitó al mar.
Dado que más tormentas azotarían la zona el jueves y existía la posibilidad de que las cajas negras hayan quedado sumergidas en medio de una zona irregular del fondo marino, el encontrarlas era una tarea formidable.
Va a ser muy difícil, reconoció Christophe Prazuck, portavoz de las fuerzas armadas francesas, en declaraciones a la radio France-Info. Será muy complicado y necesitaremos mucha suerte.
Mientras que la búsqueda de las cajas negras podría durar semanas, los militares brasileños anunciaron el miércoles por la noche que han establecido la fecha tentativa del 19 de junio para dejar de buscar cadáveres del avión accidentado.

