Con expansión anunciada por los Comedores Económicos, el hambre, si es que todavía existe, se reducirá a su mínima expresión. No comerá quien no quiera comer, puesto que 10 pesos serán suficientes para una ración de carne, arroz, habichuelas y ensalada. Otros pueden almorzar gratis. Como están los precios de los alimentos no se puede pedir más para saciar el estómago.
El administrador de los Comedores, Nicolás Calderón, anunció que en los próximos días serán instaladas cocinas móviles en barrios populares del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo para beneficiar a personas de escasos recursos económicos.
Por el costo simbólico de las raciones muchas familias que carecen del tiempo necesario para preparar el almuerzo tienen en los centros una opción para resolver el problema alimentario. Los Comedores Económicos es de uno los programas que cumplen una loable función social, no únicamente en tiempos de tormentas atmosféricas, sino durante todo el año.

