El empresario José Luis Corripio Estrada (Pepín) afirmó anoche que las crisis económicas son situaciones anormales que se presentan con cierta periodicidad en las economías de los pueblos y añadió que ese fenómeno está íntimamente asociado a la desproporción de la acumulación de riquezas en pocas manos.
Corripio, quien pronunció una conferencia dentro de los actos de la celebración del 46 aniversario del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), calificó como peligroso para la República Dominicana la ostentación de riquezas, en un país en el que dijo hay tantas personas pobres y con escasos recursos.
Afirmó que si bien es verdad que se podrá decir que lo ha ganado trabajando, también es verdad que todo trabajo va acompañado de algo de suerte y algo de oportunidad que está más allá del esfuerzo personal, dijo.
El programa de actividades del Codia incluyó esta mañana una conferencia magistral a cargo del jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, titulada La Reingeniería Policial y la Seguridad Ciudadana.
Este viernes a las 10:00 de la mañana disertará el secretario de Agricultura, agrónomo Salvador Jiménez. Todas las conferencias son en el local del Codia.
El programa de actividades con motivo de la fundación del Codia concluye el sábado con una sesión ordinaria de la asamblea de representantes de la entidad, que incluye una charla del secretario de Obras Públicas, ingeniero Víctor Díaz Rúa.
Al referirse a la crisis económica que afecta a decenas de países, señaló que aunque parece una paradoja, a esa crisis también contribuyen la abundancia y el descuido.
Añadió que República Dominicana no está frontalmente afectada por la crisis, debido a que no es una nación que depende de las exportaciones de productos y mercancías, sino que depende en parte de las remesas que envían los dominicanos residentes en el exterior y de la industria del turismo.
Indicó que vivimos a la buena voluntad de esos dos factores y añadió que no debería ser así ya que el turismo, no está controlado por el país, sino por sectores y factores externos.
Dijo que los recursos y utilidades que recibe el país deben ser usados con un orden de prioridad absoluta que contribuyan a la productividad nacional. Esos recursos deben rendir beneficios para los más amplios sectores de la sociedad, y deben ser usados por los gobiernos en cosas que tengan una capacidad reproductiva de la riqueza.
Añadió que no importan los miles de dominicanos que trabajen en el Estado, si rinden un servicio o un trabajo necesario y reproductivo de riquezas al país. Añadió que el país ha tenido en distintas épocas sus momentos de crisis.
Indicó que en lo que se refiere al Grupo Corripio, que están en el país desde 1917, también le ha tocado pasar por diferentes crisis y citó como ejemplo los momentos que les tocó vivir cuando el ciclón de San Zenón, la intervención de 1916-1924, la Era de Trujillo y la Revolución de Abril de 1965, y otros de índoles económicas.
Corripio, que en diferentes momentos de su charla fue interrumpido por los aplausos, dijo que a pesar de todo, esos conatos o momentos de crisis su familia se ha mantenido identificada con el país. Nunca hemos pensado en irnos, ni tener a la República Dominicana como un lugar de tránsito o para operar y ganar dinero para después salir a disfrutarlo en otro lugar.
Indicó que si todos los dominicanos y los que han adoptado al país como suyo, pensaran en lo que le conviene al país, estaríamos mucho mejor. Nuestro país anduviera mucho mejor, cuando todos hagamos lo que tenemos que hacer y hacerlo bien hecho.
Dijo que en el único sitio que éxito está antes que el trabajo, es el diccionario porque el éxito está en la letra E y el trabajo en la letra T.
Indicó que a él le consterna cuando en cualquier sociedad empiezan a inventarse que hay una forma de hacerse rico sin trabajar, sin inteligencia y sin constancia. Cuando las sociedades empiezan a descubrir ese método, las cosas van a terminar mal, el éxito y la fortuna de la persona tiene que ir asociada con la constancia y con el trabajo.
Al agradecer la invitación del Codia dentro de la celebración de su 46 aniversario, calificó a ese organismo como un ejemplo de unidad y dijo que muy pocas instituciones pueden hacer gala de eso.
Dijo que los ingenieros y los arquitectos son la vitrina de un país o de una ciudad.
De su lado, el presidente del Codia, ingeniero Arturo Pichardo, en referencia a Corripio, lo definió como un ejemplo de disciplina, experiencia y humildad.

