La única vez que los sancristoberos se han unido, ocurrió en marzo de 1962. El Consejo de Estado, el Gobierno de la época, estuvo llevando a realización una serie de raros tejemanejes con respecto a San Cristóbal que pusieron en alerta a la localidad.
Las personas o grupos bien informados de la población arribaron al convencimiento de que se tejía o fraguaba un plan o propósito maligno, destinado a despojar paulatinamente a S.C. de sus instituciones o dependencias públicas principales, que le daban carácter de cabecera de provincia, para así poder degradarla de categoría política y convertirla en un simple municipio. Esto solo por ser el lugar de nacimiento de Rafael Leonidas Trujillo.
A tal convencimiento llegamos, cuando observamos que:
- La Sucursal del Banco Agrícola fue trasladada a Baní, sin darle al pueblo ninguna explicación, y sin la más mínima protesta por parte de las autoridades locales.
- La tubería de conducción de agua de veinte pulgadas de diámetro, que venía desde el río Isa en Villa Altagracia, fue clausurada y desviadas sus aguas hacia la capital, disminuyendo así el suministro del vital líquido significativamente en la población.
- La planta eléctrica con una potencialidad de mil kilovatios, movida por gasoil para funcionar en situaciones de emergencia, iluminando la ciudad y sus alrededores, le fue arrebatada con el pretexto de hacerle reparaciones en Puerto Plata, en donde fue instalada con carácter definitivo.
- La granja avícola perteneciente a la Secretaría de Agricultura y adscrita al Instituto Politécnico Loyola, administrada por la familia Pulgar Ramírez, fue reubicada en Santo Domingo.
- El ganado equino y vacuno de las haciendas Fundación, Borinquen y María, fue llevado no sabemos dónde. A las vacas, famosas por sus triunfos en ferias pecuarias en toda la región les pintaron los cuernos de rojo y así pudieron transportarlas sin objeciones, haciéndonos creer que estaban enfermas de tuberculosis.
Por: Néstor Uribe Matos
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