En este lugar del sector Ponce, en Los Guarícanos, fue donde ayer el propietario de un colmado mató a tres personas. (Guillermo Burgos)
En Santiago, un viejo conflicto entre vecinos terminó con dos personas muertas y otras dos heridas. En Los Guarícanos, un conflicto por la desocupación de una vivienda se saldó con la muerte de tres personas.
En Bávaro, desconocidos mataron al conductor y dos peones de un camión que transportaba pollos. Los tres sucesos, ocurridos en lo que va de este mes, reflejan inseguridad y crispación en la población. Gente que terminó recurriendo a la violencia para dirimir conflictos, sin medir las consecuencias, en lugar de someterse al mandato de las leyes.
Pero como si hiciera falta algo más para acentuar el dramatismo, en la comunidad Los Montones, de San José de las Matas, agentes de la Policía mataron a un hombre que formaba parte de una turba que trató de sacar a la fuerza a un joven que se había refugiado en el recinto para evitar que lo lincharan. Los sucesos de estos días no son más que un recuento de la ola de violencia que se propaga por el territorio.
