Nueve meses después de la pandemia de coronavirus, todavía no se dispone de un tratamiento efectivo. Aunque algunas soluciones de la medicina occidental o tradicional y/o remedios caseros pueden resultar reconfortantes y aliviar los síntomas leves, hasta ahora ningún medicamento ha probado prevenir o curar esta enfermedad.
Bajo el amparo de “medicamentos compasivos “políticos y oportunistas, aprovechan la desesperación para promover medicamentos que no garantizan su eficacia ni seguridad. En los centros se e utilizan múltiples drogas, pero solo el rendesivir (antiviral) y la dexametasona (antinflamatorio) han probado algún efecto en la reducción de los síntomas y la mortalidad en pacientes en estado grave.
Ivermectina (antiparasitario); ibuprofeno (anti inflamatorio); y azitromicina(antibiótico); es el coctel que se ha popularizado para prevenir los síntomas. En tanto, los pobres hacen gárgaras con agua de sal o se toman un té con hojas de anamú.¿Pero… realmente funcionan? —La verdad es que no lo sabemos.
La FDA es la oficinaque aprueba y certifica los medicamentos a comercializarse en EUA. Desafortunadamente esta agencia ha visto mermada su credibilidad después de doblegarse ante la presión de Trump, para que apruebe medicamentos, sin que hayan pasado los ensayos clínicos. Tal es el caso de la hidroxicloroquina y el uso de plasma de convalecientes.
Cuando dirigía los programas de SIDA en el país, recibía muchas visitas con propuestas de tratamiento. Para ellos, Yo era un villano que impedía que esos “milagrosos tratamientos” llegaran a la población. Hoy, la experiencia es diferente; Ante mis argumentos científicos, se presentó una sospechosa de riesgo a Covid, y mi esposa—también médico— me exigió que tomara esas medicinas. ¡Y fua…me las tomé!
Estamos pasando por momentos difíciles, pero con las nuevas modalidades de atención, la letalidad ha descendido. Ojalá, el FDA tenga los c….es para resistir las presiones y no apruebe ninguna vacuna sin cumplir los requerimientos científicos. De lo contrario, ¿quién podrá defendernos?.
Por: Ernesto Guerrero
guerrerocamiloe@gmail.com

