BAHIA BARATARIA, Luisiana, EU. AP. Las compañías petroleras han gastado miles de millones de dólares para perforar más profundamente en el fondo del mar, pero han invertido sumas relativamente pequeñas para encontrar formas de contenerderrames en condiciones de profundidad como las del Golfo de México. Expertos dicen que el derrame en el Golfo ha puesto de relieve la inacción de la industria y el gobierno federal a la hora de dedicar recursos adecuados a tecnología de limpieza y respuesta a derrames.
No puedo comprender por qué ellos no comenzaron a trabajar en eso luego del derrame mexicano de 1979, dijo Gerald Graham, presidente de Worldocean Consulting, una firma de prevención de derrames y planificación en Columbia Británica, Canadá. Ahora están tratando de ponerse al día.
Apenas una fracción de los de 69 millones a 131,5 millones de galones que se han derramado al Golfo han sido recuperados. Unos 10 millones de galones han sido quemados y 25 millones de galones de una mezcla de crudo y agua han sido limpiados. Los principales elementos en los esfuerzos de limpieza han sido las barreras portátiles, los limpiadores mecánicos y los dispersantes de crudo, las mismas herramientas usadas para combatir el derrame de Exxon Valdez en 1989 en Alaska.
Las mejoras a esos métodos han sido graduales y lentas, y se han desarrollado pocos métodos nuevos, dicen los analistas, porque las compañías petroleras no tienen incentivos financieros para hacerlo.
La tecnología de perforaciones ha avanzado porque genera dinero, dijo Tim Robertson, gerente general de Nuka Research & Planning, que se especializa en respuesta a derrames y que trabajó en Seldovia, Alaska, en la contención del derrame del Exxon Valdez.

