Opinión

CRÓNICA DEL PRESENTE

CRÓNICA DEL PRESENTE

El 28 de diciembre del año 2009, después de recibir los honores correspondientes a su categoría de héroe del levantamiento Militar Constitucionalista de abril de 1965 y Prócer de la República, los restos de Manuel Ramón Montes Arache, Vice-Almirante de la Marina de Guerra dominicana, convertidos en cenizas por  personal decisión, fueron esparcidos en el Mar Caribe, en el área cercana a la Bahía de las Calderas, lugar en que está ubicada la base más importante de la institución en la cual sirvió y lugar donde recibió, junto a efectivos subalternos, el entrenamiento militar que impartieron dos veteranos de la marina de guerra italiana, que formaron parte de aquel reducido comando que en los inicios de la Segunda Guerra Mundial, tripulando una pequeña unidad de submarinos enanos, destruyó la casi totalidad de los barcos de guerra de la Gran Bretaña, destinados como flota de avanzada del Mar Mediterráneo, fondeados en el puerto de Alejandría.

 Montes Arache, para sus compañeros de armas e íntimos amigos Papito, fue escogido por sus condiciones excepcionales de militar para dirigir la unidad de comandos que fueron conocidos con el título de “Hombres Rana”, que años después terminaría convertida en la más aguerrida unidad de combate, por las hazañas que realizó, de América en el siglo XX. Montes Arache y su unidad fueron organizados y entrenados en los años finales de la dictadura de Rafael Trujillo Molina, por la expresa disposición de ese personaje de la historia dominicana, para sabotear y destruir los yacimientos petroleros de Venezuela, en aquel momento gobernada por Rómulo Betancourt. Y esa unidad admirable, inigualable, que llena de orgullo, por su papel histórico, al pueblo dominicano, apenas seis años después de su creación, se convirtió en la vanguardia de combate del Movimiento Militar Constitucionalista que estalló el 24 de abril de 1965, para restablecer el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch y la vigencia de la Constitución de abril de 1963.

En un capitulo sin precedentes en la historia americana, bajo la jefatura militar del Coronel Francisco Caamaño Deñó y de los militares constitucionalistas, el pueblo dominicano, actor solitario de su historia, apoyó con su tradicional arrojo y firmeza de propósitos el esfuerzo para restablecer el gobierno que por abrumadora mayoría de votos había elegido en diciembre de 1962, derrocado por un artero golpe de estado, auspiciado por el gobierno de los Estados Unidos. Ordenada la intervención de tropas estadounidenses en territorio dominicano, apoyados por el pueblo, los militares constitucionalistas enfrentaron patrióticamente la injustificada decisión del gobierno de la nación más poderosa del mundo; ejemplo y decisión al que sirvieron como vanguardia la unidad de Hombres Rana de la Marina de Guerra, bajo el mando de Manuel Ramón Montes Arache, Ministro de las Fuerzas Armadas del Gobierno Constitucional de la República en Armas. Quedó como lección y ejemplo para  los pueblos de América, ese episodio que sirve de faro para alumbrar el camino, cuando sea necesario, en todos los pueblos que luchan por su soberanía, independencia, desarrollo y bienestar. Con la admiración, respeto y gratitud, de tu pueblo. ¡Descansa en Paz, Manuel Ramón Montes Arache! ¡Héroe de abril de 1965 y Prócer de la República!  

El Nacional

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