Opinión

CRÓNICA DEL PRESENTE

CRÓNICA DEL PRESENTE

Gracias, muchas gracias, por la valentía, responsabilidad y solidaridad, que ustedes, mujeres y hombres, han tenido con el autor de esta columna, difamado, calumniado e insultado, en esa campaña cobarde, más que cobarde ruin e injuriosa, partiendo de cuestionamientos y acusaciones, de mujeres y hombres, que no tienen calidad, como he señalado anteriormente, ni han recibido en momento alguno, mandato o autorización de carácter popular para convertirse en fiscales y jueces de los funcionarios del gobierno del PLD. Gracias Consuelo Despradel, Bélgica Suarez, Asela María Lamarche, Jenny Sánchez, Cesar Medina, Luisín Mejía, Dany Alcántara, Geomar García, Elías Ruiz Matuk, Freddy Sandoval, Bienvenido Rojas, Sergio García, Kacon NG, Rubén Camilo, Alexis Rubio, Félix Reyna, Héctor Arias, Mundito Espinal, Víctor Grimaldi, Johnny Arrendell, Enrique Fernández, Aristófanes Urbáez, Julio Martínez Pozo, Henry Pimentel, Miguel Pineda López, Delis Herasme, Domingo Páez.

Y seguimos: Héctor Tineo, Fernando Ramírez, Ramón Urbáez, Julio Hazim, Machi Constant, Guido Gómez Mazara, Abinader Fortunato, José Carmona, Manuel Fermín, Julio César Santana, Frank Núñez, José Manuel Mesa, Melton Pineda, William Rosa, Rubén Batista, Ángel de la Rosa y Roberto Claudio. Y repito, en primera persona, las gracias, porque de estos profesionales, algunos empíricos y la mayoría egresados de la Escuela de Periodismo de la UASD, comentaristas de radio y televisión o al servicio de medios de comunicación escritos, que ejercen sus actividades sin esconderse detrás del pseudo calificativo de “periodismo de investigación”, utilizando la mentira como incuestionable expresión de chantaje.

El periodismo es una profesión noble para lo que la hemos ejercido como el autor de esta columna por cerca de sesenta años, que he sido productor de programas de radio, columnista de varios periódicos, matutinos y vespertinos del país, y que he sido por más de veinte años profesor de Ciencias de la Información, en la Escuela de Periodismo de la UASD; que he tenido la distinción de haber sido junto a Juan Bosch, Rafael Kasse Acta, Amiro Cordero Saleta y Franklin Almeyda Rancier, fundador del periódico político de más importancia y más trascendencia que ha tenido nuestro país: “Vanguardia del Pueblo”. Que he recibido la confianza de mi partido para ser el director de ese periódico en cuatro oportunidades, como me honra y me distingue también, la pequeña placa que luce en mi biblioteca mediante la cual el Colegio Dominicano de Periodistas  me reconoce como “Maestro del Periodismo Dominicano” de dos generaciones y defensor de la soberanía nacional, la democracia y las libertades públicas.

No puede quedar en manos o estar bajo la responsabilidad, que nadie le ha dispensado, de extranjeras o extranjeros que no tienen vínculos de ningún género con el pasado de la historia del pueblo dominicano, convertidos en acusadores y jueces de la conducta de los que aquí hemos nacido, vivido y combatido, por una sociedad más justa.

El Nacional

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