El domingo próximo pasado, 18 de septiembre, se conmemoró el nacimiento, hace 77 años, de Rafael Tomás Fernández Domínguez, coronel del Ejército Dominicano y organizador del Movimiento Militar Constitucionalista, que bajo el liderato político de Juan Bosch y su expreso consentimiento, otorgado en abril de 1963 y por sugerencia del coronel Fernández Domínguez tenía como objetivo defender la Constitución, proclamada como base del gobierno del PRD, que encabezaba Juan Bosch, quien había ganado las elecciones celebradas el 20 de diciembre de 1962. La conmemoración de la fecha del prócer Rafael Fernández Domínguez, se realizó con dos actividades dedicadas a tan ilustre ciudadano y soldado de la Patria, organizadas por el Ayuntamiento del municipio cabecera de Santo Domingo Oriental.
El Consejo de Regidores del Ayuntamiento de esa comunidad, de la cual es alcalde el compañero Juan de los Santos, dispuso que en homenaje a Fernández Domínguez, la autopista que conduce a la base aérea de San Isidro, llevara el nombre de esa figura legendaria en la historia política y militar de la República. La otra actividad fue una conferencia dictada por el autor de esta columna, quien tuvo desde adolescente la distinción de conocer a Rafael Fernández Domínguez y desde niño a Francisco Alberto Caamaño Deñó, Presidente de la República en Armas, a partir del 4 de mayo de 1965. Presentes en esas actividades estuvieron Alma Arlette de Fernández y María Paula Acevedo de Caamaño, compañeras y esposas de estas dos figuras que han servido de ejemplo a los militares dominicanos y a los militares de otros países de América, que con diferentes matices han seguido el ejemplo de Rafael Fernández Domínguez y Francisco Alberto Caamaño Deñó.
En la conferencia dictada por nosotros, en el paraninfo del Acuario de Santo Domingo, en la que estuvieron presentes militares constitucionalistas y civiles que combatieron en ese episodio inmortal de nuestra historia, encabezados por el general Miguel A. Hernando Ramírez, que sustituyó al coronel Fernández Domínguez en la jefatura del movimiento patriótico, cuando su fundador fue exiliado del país, tuvimos la oportunidad ante la presencia de tan distinguido público, de presentar dos documentos de extraordinaria importancia: La carta que en noviembre de 1964 envió Juan Bosch a la profesora Marina del Rosario Ceballos, dando instrucciones al hermano de esta, Enriquillo del Rosario Ceballos, encargado de la Secretaria de Asuntos Profesionales del PRD, y una copia del documento publicado el 26 de febrero de 1965 firmado por más de 3,500 profesionales universitarios, que tenía como objetivo garantizar el apoyo de la clase pensante del país al Movimiento Militar Constitucionalista, que fue redactado por el arquitecto Leopoldo Espaillat Nanita, el doctor Francisco Antonio Avelino García y el autor de esta columna, en nuestra oficina profesional, ubicada en el edificio El Palacio, situado en la calle El Conde esquina 19 de Marzo de esta ciudad. Continuaremos
