¡En guardia!
El autor de esta columna, está en el ineludible deber de mantener informado, en la medida de lo posible, al pueblo dominicano de cómo se ha puesto en vigencia un plan político, abusivo, impositivo, irrespetuoso y artero, contra la soberanía de la nación y su integridad física, como Estado republicano concebido y fundado por Juan Pablo Duarte y sus compañeros trinitarios que proclamaron la república el 27 de febrero de 1844. En nuestra columna anterior del lunes 11, explicamos qué era la llamada Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, conocida por sus siglas en ingles como USAID; que es en realidad un órgano de difamación, calumnias, injerencia, intromisión, e intervención, en la vida política de los pueblos hispanoamericanos.
Esa agencia es la que organiza, financia y dirige a las llamadas ONG, particularmente a Participación Ciudadana, que tiene infiltrados en todos los ministerios y oficinas gubernamentales, así como en la Junta Central Electoral, amanuenses que lo único que saben hacer es defender a las disposiciones de las pretensiones a que aspira en abierta e irrespetuosa provocación, no solamente la USAID, sino también el representante diplomático del presidente de Estados Unidos de América, en franca y abierta violación a los acuerdos y mandatos internacionales que rigen las relaciones diplomáticas entre la mayoría de los países organizados del mundo.
Ahora en este momento las intenciones de la USAID y sus agentes dominicanos son apadrinar la presencia como observadores en nuestro país de 26 agentes en las elecciones del 15 de mayo.
Hoy lunes 18 de abril se da inicio a la semana en la que culminará el domingo 24, la conmemoración del levantamiento Militar Constitucionalista de 1965 que tenía como objetivo restablecer en el gobierno de la república al presidente Juan Bosch, líder y fundador del Partido Revolucionario Dominicano que había ganado las elecciones el 20 de diciembre de 1962. A ese episodio político y militar que ha servido de ejemplo en otros pueblos de América, lo hemos bautizado como “La Epopeya Incompleta”, que provocó la intervención militar de las tropas de infantería de Estados Unidos de América.
La llamada Organización de Estados Americanos (OEA) fue el organismo internacional que sirvió sin condiciones, a la abusiva acción del presidente en ese entonces, Lyndon B. Johnson.
Cincuenta y un años después, ahora utilizando a la USAID y a sus agentes incondicionales de Participación Ciudadana y las ONG, se ejecuta un plan para deslucir las elecciones del 15 de mayo, desacreditarlas y estimular a sus agentes criollos, a que debiliten al gobierno del Partido de la Liberación Dominicana que saldrá victorioso del proceso electoral y que abra el escenario inmediato, para que el objetivo estratégico de Estados Unidos, apoyados por Canadá y Francia, liquide definitivamente la soberanía y la independencia de nuestro pueblo.
¡En guardia!, alerta, vigilemos con la responsabilidad que ha caracterizado la decisión de los dominicanos de ser libres e independientes por siempre, como lo hicieron los fundadores de la república y aquellos que la restauraron a partir del 16 de agosto de 1863 y como la mantuvieron, con limitaciones dolorosas, los militares patriotas del 24 de abril de 1965 que dirigieron al pueblo dominicano “Legendario, Veterano de la Historia y David del Caribe”.

