¡Casandra Damirón!
El 12 de marzo del corriente mes se cumplieron 100 años del natalicio, en 1919, de Casandra Damirón, una de las artistas, cantante, bailarina, y maestra folklorista mas importante de toda una época en nuestro país, recordada con admiración y cariño, llamada «La Soberana».En el registro de la memoria del autor de esta columna, entre otros recuerdos, vienen los nombres de las artistas dominicanas, muchas de ellas contemporáneas de Casandra, que estarán siempre en el cariño de nuestro pueblo: Julieta Otero, Teté Marcial, Lupe Serrano, Fellita Cabrera, Lita Sánchez, Elenita Santos y Lucía Feliz, que proyectaron por un periodo de más de 30 años la extraordinaria calidad del arte, auténticamente nuestro, que ayudó a proyectar internacionalmente José Arismendi Trujillo, alias «Petán», fundador de «La Voz del Yuna» llamada después «La Voz Dominicana».
La carrera artística de Casandra comenzó a los seis años de edad en Barahona, su pueblo natal, y aprendió luego a tocar el piano y la guitarra, debutando en 1939 en el antiguo Club Antillas, de Santo Domingo, donde cantó acompañada por una orquesta dirigida por el pianista y compositor oriundo de Monte Cristi, Luis Rivera.
Este músico extraordinario era primo hermano de Nicanor Rivera, quien fue director de la Banda de Música Municipal de Monte Cristi y maestro de música del autor de esta columna. Casandra y Luis contrajeron matrimonio muchos años después y procrearon dos hijos, José Eliseo y Luisa Rivera Damirón que se unieron a José Andrés Moreta Damirón, hijo de un matrimonio anterior de Casandra.
Para mediados de la década del 40 Casandra se había proyectado como una artista extraordinaria en nuestro país y acompañada de Luis Rivera agotó presentaciones en Puerto Rico y en La Habana en programas de televisión y clubes nocturnos en compañía de luminarias cubanas, particularmente con Benny Moré, conocido como «EL Bárbaro del Ritmo», cotizado extraordinariamente en Cuba y México.
La verdadera y definitiva proyección de Casandra, como símbolo extraordinario de la dominicanidad, el folklore y la cultura de nuestro país, fue en 1955 cuando se presentaron espectáculos en la «Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre», auspiciada por el gobierno dictatorial de Rafael Trujillo Molina.
En ese evento participaron los mejores artistas y grupos folklóricos de Europa y América, y Casandra se destacó porque improvisó un conjunto de bailarines dominicanos para que dieran una demostración de las danzas folklóricas, entre las cuales estaban el merengue, mangulina, el carabiné y las danzas típicas de palos, admiradas por el público y aplaudidas por todos los funcionarios. Quedó creado a partir de ese momento el grupo de «Danza Folklórica Estilizada» y designado como «Embajadores de la Cultura Dominicana», encabezado por Casandra Damirón; La Soberana pudo viajar, apoyada por el gobierno, a países como Francia, Suiza, España, Suecia, Estados Unidos y Argentina.
¡Loor en este momento y eterno a Casandra Damirón! y reconocimiento laudatorio a la comisión que organizado por Ellis Pérez y Ramón Tejeda Read, ofrecieron ese espectáculo excepcional en el salón de la antigua «Voz Dominicana», en el que participaron AdalgisaPantaleón, Milly Quezada y Maridalia Hernández, acompañadas de una gran orquesta dirigida por Josean Jacobo, acontecimiento que merece admiración y respeto por la autenticidad dominicana, exactamente igual que como fue la presencia de Casandra Damirón en la historia musical de nuestro pueblo.

