Promoción 1960
Un día como hoy 28 de octubre, de 1960, se efectuó la graduación de doctores en Derecho de la Universidad de Santo Domingo, Primada de América, en la cual estuvo el autor de esta columna. Hace 59 años que alrededor de 150 estudiantes, jóvenes, mujeres y hombres, recibieron sus títulos en el Alma Mater de ese centro de estudios, en los días históricos que entraba en sus meses finales la férrea dictadura de Rafael Trujillo Molina, quien había dado una importancia extraordinaria a nuestra universidad, que tenía para ese momento cerca de cinco mil estudiantes en diferentes facultades.
Esos hermosos edificios de la sede universitaria fueron diseñados y construidos por ingenieros y arquitectos graduados también en esa academia del más alto nivel, construida por mandato del régimen dictatorial y mantenida en el orden académico por los profesores de más jerarquía intelectual de nuestro país.
Nuestra promoción de Derecho tuvo la distinción y honor de tener como profesores a distinguidas figuras de la vida nacional; Hipólito Herrera Billini, Manuel Guerrero, “Lolón”, Damián Báez, “Pachy”, Carlos Sánchez y Sánchez, Ramón Ruiz Tejada, Leoncio Ramos, Julio César Castaños Espaillat y Joaquín Balaguer. Esa fue una constelación de maestros que no ha vuelto a tener el país jamás en un centro universitario, comenzando por Hipólito Herrera Billini, que era presidente de le Suprema Corte de Justicia y terminando con Joaquín Balaguer que fue durante el quinto año de nuestra carrera, vicepresidente de la República.
Y como era lógico aquella cantidad de jóvenes estudiantes, que provenían de todos los sectores sociales de la nación, graduados en los liceos secundarios de nuestro país, en los cuales recibían clases de maestros del más alto nivel pedagógico, era un escenario estudiantil capacitado para recibir las enseñanzas de estos maestros, entre otros de primera categoría.
Ha sido nuestra promoción, graduada el 28 de octubre de 1960, la que mayor cantidad de funcionarios aportó al Estado dominicano en el Poder Judicial desde jueces y fiscalizadores de los juzgados de paz, jueces y ministerios públicos de tribunales de primera instancia y de las diferentes cortes de apelación, así como jueces de la Suprema Corte de Justicia y de procuradores generales de la República.
Legisladores, diputados y senadores; consultores jurídicos del Poder Ejecutivo, secretarios de Estado o ministros, de Interior y Policía, de Relaciones Exteriores, así como cónsules y embajadores en el servicio exterior; secretarios de Estado de la FFAA, así como jefes de la Policía Nacional y distinguidos intelectuales y hombres públicos y dirigentes políticos, militantes revolucionarios, que por espacio de más de 50 años se han destacado en la vida de nuestra nación.
El pasado sábado, un distinguido y reducido grupo de compañeros graduados en esta fecha, estuvimos reunidos con la inmensa y presente ausencia de los que se fueron de la vida, mujeres y hombres, a quienes jamás olvidaremos y tendremos presente como ciudadanos distinguidos de nuestro país.
Un contingente importante de profesores de la Universidad de Santo Domingo de aquel entonces, le dio prestigio internacional a la Universidad Primada de América, como se lo ha dado también un numero apreciable de profesionales de todas las ramas, no solo de derecho, sino de las ciencias médicas, de la arquitectura e ingeniería civil y otras profesiones que honran todavía el nombre de la República Dominicana en otros pueblos de América que han recibido el mensaje de su enseñanza.

