¿Hacia dónde vamos?
Quienes leen los medios de comunicación escritos, particularmente los periódicos nacionales, escuchan los programas radiales informativos o de análisis y comentarios, y dan seguimiento a los programas y entrevistas radiales y televisivas que se hacen a los dirigentes y militantes de partidos políticos, el autor de esta columna está convencido que en vez de quedar relativamente informados y persuadidos de que la orientación que recibimos a través de esos medios es válida y correcta, aunque no lo sea y no lo es.
Desde hace tiempo, el autor de esta columna está convencido que nuestro pueblo está ahora tan terriblemente confundido, que en la realidad de los hechos desconoce totalmente, hacia dónde se dirige como sociedad organizada que está hace muchos años bien incorporada, con la capacidad más que suficiente para transformarse y desarrollarse hacia un estadio superior en su destino.
Todos los días quedamos sorprendidos de la conducta de aquellos que tienen como ocupación en la vida militar en actividades políticas y ganarse la confianza de la mayoría nacional, que serviría entonces para alcanzar los puestos más importantes dentro del escenario político y dirigir, desde el gobierno, a la nación dominicana.
Ahora se ha tomado como propósito el desplazar del gobierno de la nación al Partido de la Liberación Dominicana y relevarlo también en la mayoría que ha tenido nuestra organización en el Poder Legislativo que es el primer Poder del Estado. O sea, en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados.
La consigna “e’,pa’ fuera que van” ha servido según los medios informativos para un pacto o alianza política cuyo objetivo, afirman aquellos que la vociferan de manera diaria y permanente, en todas las actividades que se realizan.
Recogen los medios de comunicación que doce partidos políticos han hecho un pacto a nivel senatorial y de alcaldías, que es el primer paso para completar el programa que se pondrá en ejecución para alcanzar la presidencia de la República.
Ese sueño inútil causa mucha risa al autor de esta columna. Doce partidos, que han formado ese bloque opositor que en la realidad son dos partidos, un esqueleto político que no tiene reconocimiento de ningún género y nueve o diez pulperías y ventorrillos, cuya dirección, militantes y afiliados caben todos en un minibús de 20 pasajeros.
Enfrentar al PLD, el partido concebido, fundado, organizado y dirigido por el gran maestro político dominicano y de América, Juan Bosch, que, en la verdad histórica, fue una escuela política de primera categoría, puesta al servicio del pueblo dominicano. Esa escuela política que ha gobernado cerca de 20 años a la nación dominicana, ha llevado a nuestro país a un crecimiento y desarrollo económico convirtiéndolo en la economía regional de primera categoría en el Caribe y Centroamérica.
Estamos totalmente seguros los dirigentes nacionales de más jerarquía del PLD, que nuestro partido tiene en sus raíces profundas, en la conciencia de nuestro pueblo, la mayor seguridad de que no se nos atemoriza con absurdos y consignas, que por el contrario, lo que hacen es concientizar la firmeza y la voluntad de las mujeres y hombres del PLD, porque estamos convencidos desde el nacimiento de nuestra organización, que Juan Bosch inculcó en nuestras mentes que nuestro partido tiene solamente un propietario que es el pueblo dominicano, a quien serviremos siempre, convencidos de que el destino de la nación y su firmeza en la lucha por la defensa es aquello que lo ha convertido en “Pueblo legendario veterano de la historia y David del Caribe¨.

