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CRÓNICA DEL PRESENTE

CRÓNICA DEL PRESENTE

Euclides Gutiérrez Félix

¡Junio siempre!

 

El autor de esta columna se ha referido, en muchas ocasiones, a los dos episodios más importantes de la historia contemporánea del pueblo dominicano. Esos episodios, admirables, gloriosos, eternos, no solo debemos recordar, sino también venerar, pusieron el sello imborrable a las extraordinarias acciones de valor que hemos heredado de los creadores de la nación hispanoamericana, que más ha combatido en defensa de su soberanía e independencia.

Hemos ratificado y seguimos haciéndolo, que contra las fuerzas militares de países europeos y americanos, se ha enfrentado esta familia nuestra, dueña de un pequeño territorio insular, que ha llegado, ahora en el siglo XXI, a tener una población de algo más de 10 millones de habitantes, que ha demostrado la verdad de esa exclamación, como reconocimiento, de una de las grandes figuras políticas de todos los tiempos de América: Fidel Castro Ruz nos llamó “Pueblo legendario, veterano de la historia y David del Caribe”.

Esos dos episodios son los desembarcos legendarios del 14 y 15 de junio de 1959 y el levantamiento militar del 24 de abril de 1965. Los primeros, el desembarco aéreo en el aeropuerto de Constanza de un contingente de más de 50 hombres, para combatir la dictadura de Rafael Trujillo Molina.

Y el segundo el Levantamiento Militar apoyado por el pueblo, que se produjo en la fecha señalada, en la ciudad capital, organizado en las filas del Ejercito por el Coronel Rafael Fernández Domínguez, bajo la dirección política de Juan Bosch, que tenía como objetivo llevarlo de nuevo a la presidencia de la República, para la cual había sido elegido por el pueblo el 20 de diciembre de 1962.

Ese acto, responsable, valiente, de un sector del Ejercito dominicano, fue enfrentado por la intervención de las tropas estadounidenses ordenada por el presidente Lyndon Johnson; quedando constituido entonces, un gobierno de la República en Armas, elegido por el Congreso Nacional, bajo la presidencia del Coronel Francisco A. Caamaño Deñó, de 33 años de edad, nacido el 11 de junio de 1932, fecha de este mes de recuerdo eterno también.

Las expediciones de junio de 1959 habían sido delatadas para el conocimiento del régimen de Trujillo, por un personaje importante del gobierno de Cuba encabezado por Fidel Castro. Ese personaje repudiable, Pedro Luis Díaz Lanz, Jefe de la Fuerza Aérea de Cuba, desertó con su familia en los primeros días de junio de 1959 y aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Punta Caucedo donde recibió US$250,000.00 dólares como pago de su traición; se suicidó el 26 de agosto del 2008, en la ciudad de Miami, después de haber sido, por largo tiempo, agente al servicio de la (CIA).

El inolvidable sacrificio de los Mártires y Héroes de las Expediciones de junio de 1959, así como el sacrificio de los Héroes y Próceres del Glorioso Levantamiento de abril de 1965, son banderas imborrables e inmortales que debemos mantener en lo más alto, porque entre otros de los grandes episodios de nuestra historia, deben servir de ejemplo diario, mañana tarde y noche, como advertencia a los traidores que habitan en el el país, a los organismos internacionales desacreditados, a todos aquellos que tienen la ideay conspiran por esa idea, de que desaparezca para siempre la nación dominicana, convertida en República Dominico-haitiana.

Por: Euclides Gutiérrez Félix
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El Nacional

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